“Venezuela en punto de inflexión: desertores militares piden cambios radicales y se disponen a mantener diálogos con la líder transitoria”

En la frontera entre Venezuela y Colombia, una comunidad de desertores de las fuerzas de seguridad venezolanas teme que, aunque Nicolás Maduro haya sido depuesto, el poder militar que lo apoyó durante su régimen siga ejerciendo influencia. Estos exsoldados y policías, considerados traidores por el chavismo luego de renunciar a sus uniformes hace unos siete …

"Venezuela en punto de inflexión: desertores militares piden cambios radicales y se disponen a mantener diálogos con la líder transitoria"

En la frontera entre Venezuela y Colombia, una comunidad de desertores de las fuerzas de seguridad venezolanas teme que, aunque Nicolás Maduro haya sido depuesto, el poder militar que lo apoyó durante su régimen siga ejerciendo influencia. Estos exsoldados y policías, considerados traidores por el chavismo luego de renunciar a sus uniformes hace unos siete años, partieron al exilio. Sin embargo, el arresto de Maduro por parte de Estados Unidos ha barajado las cartas y hoy muchos consideran regresar.

Para ellos, la caída del líder chavista no es suficiente para garantizar un cambio real en el país. La cúpula militar que lo apoyó durante su régimen sigue siendo una amenaza a cualquier intento de democratización. “La cúpula” militar, como la llaman, es la encarnación del poder que se opone al cambio y al bienestar del pueblo venezolano.

Un coronel, quien pidió anonimato, compartió con esta agencia su preocupación por el futuro del país. “Debería hacerse a un lado” la cúpula militar, dijo. “Eso es lo que siempre ha impedido cualquier intento de reforma real en Venezuela”. La falta de un nuevo mando que no esté ligado a la corrupción y la opresión es el mayor obstáculo para el país.

La deserción masiva de las fuerzas de seguridad en 2014, cuando Maduro aún era vicepresidente de Hugo Chávez, fue vista como una traición por el régimen. Muchos de esos desertores fueron perseguidos y torturados, y muchos otros lograron escapar al exilio. Sin embargo, con la caída de Maduro, algunos de estos expolicías y soldados consideran regresar a Venezuela.

Sin embargo, su regreso no será fácil. La cúpula militar sigue siendo poderosa y puede ejercer represalias contra aquellos que se consideren “traidores”. Además, el país sigue siendo un Estado fallido, con una economía en ruinas y una falta de instituciones sólidas.

A pesar de estos desafíos, muchos venezolanos ven la caída de Maduro como una oportunidad para reconstruir su país. La llegada de un nuevo mando que no esté ligado a la corrupción y la opresión es lo que falta para que Venezuela pueda empezar a construir un futuro más próspero.

Para los desertores, la cuestión clave es quién va a tomar el poder en Venezuela. Si se instala un nuevo mando que no esté ligado a la corrupción y la opresión, muchos de ellos estarían dispuestos a regresar y ayudar a reconstruir su país. Sin embargo, si la cúpula militar sigue siendo poderosa, es probable que muchos sigan temiendo por su seguridad y no regresen.

La historia de Venezuela es un ejemplo dramático de cómo la falta de un nuevo mando puede impedir el cambio real en un país. La caída de Maduro es un momento crucial para que Venezuela pueda empezar a construir un futuro más próspero. Sin embargo, la cuestión es quién va a tomar el poder y si ese nuevo mando estará dispuesto a hacer los cambios necesarios para que el país pueda empezar a prosperar de verdad.